El FC Granada, bajo la dirección de Pacheta, ha arrancado la temporada con más dificultades que su rival, reflejadas en una racha reciente irregular en la que alternó resultados positivos con tropiezos que evidenciaron problemas de consistencia. La derrota frente al UD Almería puso de manifiesto un desgaste defensivo que ha condicionado su rendimiento, pese a que el equipo ha logrado generar goles y mostrarse competitivo por momentos. En ese contexto, el principal desafío pasa por reforzar la solidez en la retaguardia para sostener mejor las ventajas y cerrar partidos. Como contrapunto alentador, el triunfo por la mínima ante el CD Tenerife en la Copa del Rey aportó confianza y mostró la capacidad del Granada para responder en escenarios de eliminación directa, un impulso anímico que buscará trasladar al campeonato.
El Rayo Vallecano, bajo la conducción de Iñigo Pérez, atraviesa un buen momento competitivo respaldado por una racha reciente equilibrada que refleja solidez y regularidad en su rendimiento. En las últimas jornadas, el equipo ha sabido mantenerse firme ante distintos rivales, mostrando carácter para sumar puntos incluso en partidos cerrados, como quedó evidenciado en el empate frente al Getafe CF, un resultado que confirma su condición de rival incómodo y difícil de superar. Además, su victoria en la Copa del Rey ante el Real Ávila CF dejó en claro su capacidad para competir en escenarios exigentes, más allá de que el desarrollo del encuentro fue más complejo de lo que indicó el marcador. Con un balance goleador muy favorable y una defensa bien organizada, el Rayo se presenta como un equipo compacto, competitivo y con argumentos claros para sostener su buen nivel en los próximos compromisos.
